Algunas carreras con muy poco futuro

Hace algunos años, aunque tampoco tantos, el tener un título universitario en el bolsillo te aseguraba un buen futuro, casi sin importar qué fuera en lo que te habías especializado. Ahora ya no es tan así, y realmente, hay un montón de estudios que aconsejan centrarse en las profesiones que se harán imprescindibles en un futuro, y dirigir nuestros conocimientos hacia ellas. Realmente, tras años metido en los libros y considerando el valor monetario que exige una carrera universitaria, es un factor a tener en cuenta.

Sin embargo, todavía hay por ahí gente romántica, que estudia lo que le apasiona sólo por el placer de aprender, sin importarle si al final su carrera tendrá salida o no. Desde aquí quiero darles mi enhorabuena, porque aún creen en la fuerza de la vocación y que siguiéndola podrán vivir con cierta seguridad y comodidad; pero según las estadísticas, estas son algunas de las carreras que la gente se empeña en estudiar pero que los conducirá al paro casi con toda seguridad:

  • Sociología: La sociología es el estudio de personas o grupos de personas, pero no ofrece ninguna habilidad que la mayoría de los empleadores consideren útil. El promedio de desempleo para una especialidad en sociología es de casi el 10% en comparación con otras carreras.
  • Historia: La mayoría de los que estudian Historia acaban como profesores o trabajando en museos si tienen suerte, pero no gracias específicamente a su título. Se calcula que esta carreta tiene un 18% de tasa de desempleo.
  • Relaciones Internacionales: Una licenciatura que realmente queda muy bien en papel, pero… totalmente inútil si además no eres bastante conocedor de varios idiomas.
  • Biblioteconomía y documentación: Realmente, en una época en la que todo está informatizado, y que incluso las bibliotecas físicas están en camino de desaparecer por falta de fondos o gracias a las nuevas formas del préstamo de libros o búsqueda de archivos de información, ¿qué utilidad puede tener un título así?
  • Periodismo: Realmente, y a pesar de ser una licenciatura que necesita mucha nota para acceder a ella y de se una de las que cursos posee, el tener el título no te conseguirá un puesto en ningún medio de comunicación si no lo complementas con estudios de idioma, experiencia en el extranjero, ofimática, lengua y literatura…
  • Filosofía: Una carrera hecha para las mentes profundas que realmente se interesan por el funcionamiento de todo lo que conforma el universo… Sólo que hay muchas disciplinas que se ocupan de estas cosas empíricamente, y de las que no se ocupan es que realmente no generan mucho interés. Más allá de una vida contemplativa, no reservará mucho más para el futuro.

Historias de una universitaria primeriza

Que vaya por delante que esto de estudiar no es una de mis habilidades más exitosas; pero, entre esto y buscar un trabajo mediocre o mal pagado que tampoco me llene mucho, decidí seguir el consejo de mis padres y culturizarme, o, como ellos dicen: “meterme un título en el bolsillo“. Realmente, tampoco importa mucho qué carrera elegí, ninguna me llenaba y algunas me interesaban, así que hice una interesante mezcla de asignaturas de diferentes materias, y aquí me puedes ver, empezando un primer año en la facultad de… bueno, en ninguna y en muchas, digamos que en mí el término de “universitaria” se usa en todo su esplendor, pues hago uso de casi todo el campus universitario.

Y es que, por ahora, lo que más me interesa es, precisamente, ese concepto que todo el mundo tiene de los universitarios. Creo que en los últimos años hemos sido intensamente influenciados por esos estudiantes de grado que vemos en las películas norteamericanas, y aunque nosotros éramos bien distintos, nos hemos ido acercando a su concepto de universitarios. Y yo llegué a esta etapa queriendo saber si realmente esta paridad puede funcionar, o es sólo un intento idiota de emular una sociedad que para nada es tan perfecta como nos la imaginamos, tan imperfecta como pueda ser la nuestra. En realidad, se puede decir que mi paso por la facultad es más un experimento sociológico que el ansia por estudiar una carrera, según mi punto de vista y los objetivos que me han traído a ello.

Por ahora, lo único que me asombra es lo poco que se parece la rutina de los universitarios real a la que tenemos en mente. Para mí, poco ha cambiado desde mis días de Instituto, a no ser que ahora puedo entrar y salir del recinto de las clases cuando me da la gana, y la locura de los horarios que van cambiado casi cada mes. Pero nada que ver con esa angustia que se supone hay que tener, con libros de mil páginas cada uno que hay que memorizar, con cientos de apuntes que corregir, y una concentración absoluta en todo lo que sucede dentro de esas clases que muchos pensamos que eran así como auditorios, pero que en realidad no son tan diferentes a las de cualquier otro centro educativo. No, realmente, el funcionamiento académico de la Universidad no está dejando demasiada huella en mí, lo estoy tomando normalmente.

Ahhh… pero el aspecto humano, eso sí es otro cantar. Para una persona como yo, social por naturaleza y con tanta curiosidad por la gente que me rodea, realmente está siendo una experiencia eso de conocer a tanta gente diferente. Diferencias además en todos los sentidos: de edad, de género, de raza, de creencias… sí que puedo decir que la universidad me ha calado en este sentido. Y quiero seguir explorando todo esto.